domingo, 4 de noviembre de 2018

AUSENCIA

Con su madre era capaz de vivir cualquier nimiedad como una experiencia asombrosa. Pero nunca pudo recordar a qué edad la había introducido en el placer de ampliar la vida con estallidos de irrealidad, sin perder de vista el límite de los mundos o fantasías. Conservaron la complicidad, incluso cuando estaban separadas por miles de kilómetros. Una época en que los números no se mostraban en el teléfono, pero ambas sabían a quién escucharían al descolgar.

Años más tarde, continuó escuchando a diario aquel timbre de voz alegre, jovial, cariñoso, pícaro... Y de repente se dio cuenta de que ese número ya no asomaría en su casa… Desde entonces, cuando la ausencia la visita, desnuda los pensamientos, enmudecen los colores y la sombra no extraña la luz hasta que el aroma a rosas invade una estancia concreta de su casa.
©Pilar Cárdenes

7 comentarios:

  1. Qué bonito y qué triste a la vez. Me ha gustado muchísimo.

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  2. Abordan sentimientos encontrados en este relato tan dulce y sutil.
    Me ha parecido muy ocurrente y hermosa esta frase: Una época en que los números no se mostraban en el teléfono, pero ambas sabían a quién escucharían al descolgar.
    Precioso Pilar, me ha encantado.
    Un abrazo y buena semana te deseo.

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    1. Parece que haya pasado una eternidad y, sin embargo, fue en 1999 cuando telefónica introdujo el identificador de llamadas...
      Muchas gracias, Elda.
      Un abrazo

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  3. Una vez màs ,empleas cualquier recuerdo(tfno,sin nùmero)para hacer algo entretenido y qte dejan una sonrisa en la cara.Gracias Pilar x escribir

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    1. Bienvenid@
      Las gracias te las doy yo por leerme.

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  4. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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