lunes, 22 de enero de 2018

LAS FICHAS DE MARLON BRANDO

La emblemática actuación de Marlon Brando en "El Padrino" necesitó cierta ayuda. Los vocablos mudos que le asaltaban, motivados por una enorme pereza o incapacidad para memorizar sus diálogos -decían algunos-, fueron solventados de mil maneras. Robert Duvall, compañero de reparto, mostró esta imagen en una exclusiva entrevista. Sin embargo, se sabe que Marlon Brando desde el inicio de su carrera cinematográfica utilizó tarjetas de referencia que requerían una colocación inteligente: lámparas, cuadros, puertas, etc. Siempre en la línea de visión de su personaje. Incluso en la película de Ford Coppola, en  la escena del jardín con Al Pacino, Brando alzó la mirada y había una enorme indicación con texto en el aire, dijo Duvall.
          Se cuenta que una vez le preguntaron por qué las utilizaba. “Porque puedo leerlas de esa manera”, respondió zanjando cualquier conato de pregunta. Por su parte, Robert Duvall confiesa que trató de seguir el método de Brando, pero no le funcionó.

Pilar Cárdenes

viernes, 3 de febrero de 2017

DÉCADA

He creado un nuevo blog llamado “Década”. Recopilatorio de algunas entradas escritas durante el periodo 2007-2017. La mayoría con seudónimos, pero el gusanillo bloguero que nos inoculan,  en el instante mismo de la creación del primer espacio, me pincha para que también incluya nuevos posts, sin saber exactamente por donde me decantaré...  Entonces, será un blog botica, de todo un poco: relatos, opinión, música, reflexión, o cualquier tema que me apetezca en un determinado momento. Ya puse un primer relato.

viernes, 23 de septiembre de 2016

METEMPSICOSIS: DEL MICRORRELATO A LA NOVELA


Hace algún tiempo me apeteció tener noticias del protagonista de Metempsicosis, un microrrelato que publiqué en el octubre del 2012 (enlace). Al principio no veía muy claro su mundo, pero, sin apenas darme cuenta, tomó las riendas y fue mostrándome sus venturas y desventuras, personajes, situaciones, reflexiones y lugares imaginarios que yo no podía prever de antemano, aunque me seducían causándome una enorme satisfacción. 
Poco falta para que esta novela (nouvelle) sin pretensiones salga a la luz. Y no puedo terminar este post sin expresar mi absoluto agradecimiento a Oteaba Auer, autora de la portada.

Pilar Cárdenes

2 de Octubre 2016,
A quien pueda interesar, la novela ya está publicada en Amazon en el siguiente enlace:

jueves, 4 de febrero de 2016

ME LLAMAN LOCO

Olvidé girar la llave cuando cerré la tienda para cuadrar las ventas del día. Al rato, no sé por qué, sentí la presión de una mirada. Levanté la vista y encontré a un hombre enjuto, de avanzada edad y vestido de mago que me observaba fijamente. Pese a estar cercanas las fiestas de carnaval, la barba blanca parecía natural. Le ofrecí la recaudación, consciente de que era un atraco. No contestó. Hice un barrido con la mirada, alrededor de la tienda, por si estaba siendo víctima de una estúpida broma.
          Al fin me contó  que había extraviado su mente y cabía la posibilidad de que la hubiera dejado en mi tienda. Le pregunté si se encontraba bien, pero muy ofendido respondió:
          —¿Me está usted tomando el pelo…? Mire usted, caballero, cuando desperté de la siesta me di cuenta de la pérdida. Estoy haciendo el mismo recorrido de esta mañana, y aquí fue el último lugar donde estuve antes de llegar a mi casa. ¿La ha visto usted, o alguno de sus empleados?
          Otra vez me quedé sin palabras. Tras un silencio interminable en que temí por mi vida, dio media vuelta, caminó tres pasos hacia la salida, se giró de nuevo hacia mi, y con mirada conciliadora me dijo:
         —Bueno… quizás la haya dejado en el trastero... no pretendo que pague usted mis despistes —esbozó una sonrisa—. Debo irme, pero por favor no le diga a nadie que me ha visto. Imagine que pensaría la gente si supiera que Dios ha perdido el juicio.
          De nuevo me quedé desconcertado; su mirada y la manera en que pronunció las últimas palabras me resultaron convincentes. Ahora me llaman loco.

© Pilar Cárdenes

jueves, 21 de enero de 2016

PREOCUPACIÓN

Poco a poco mis pensamientos se hicieron tan profundos, que llegaron a tener vida propia. Supe que me había metido en un lío; algunos se amotinaron, y yo estaba en minoría para impedir el avance gradual de convertirme en una de sus reflexiones. Es posible que mi realidad se difuminara en la existencia de otro pensamiento; no lo sé. Ahora me pregunto si alguna vez existí, o simplemente soy fruto de una ilustración.
© Pilar Cárdenes

Agradecimiento a Carmina Hernández
Cuadro 80x80: Concilio